La Joaqui armó una súper fiesta RKT-pop
Es carismática y fuerte. Junto a L-Gante, logró instalar el RKT como uno de los géneros musicales que suenan fuerte en los barrios. La Joaqui es imparable y así lo demostró haciendo su primer Movistar Arena.
Del barrio y para el barrio, lo primero que dijo La Joaqui en la previa a tu tan ansiado primer show en el Movistar Arena fue que no iba a tener merch oficial porque quería dejar que los emprendimientos puedan vender tranqui y llevarse un billete para la casa.
Ella, que viene desde abajo, contó todo lo que le costó hacerse un lugar dentro de la escena musical, lo que sufrió por violencia de género e incluso una vez mejor, con hits en boliches y trends de TikTok famosos, que vender las entradas para este show también le significaron trabajo. "Lo anuncié y tardé 87 días en venderlo, pero eso me hace valorarlo más", reveló en una charla con la prensa. La Joaqui disfruta del momento. Sabe que es una gran posibilidad para demostrar todo lo que es y, en especial, lo que quiere ser.
Más de 10 mil personas la esperan. Hay familias completas. Nenas con carteles que le pedían bailar con ella. Chicas sub30 con orejas de conejo. Varones de diferentes edades acompañados o solos. Todo el mundo quiere verla y, sobre todo, bailar con ella.
¿Y cómo fue el ingreso de La Joaqui? Épico. Después de una intro en pantallas y con grupo de baile sobre el escenario, ella entró en el asiento de atrás de una moto. ¿Hay guiño en eso? Sí, claro. Y no sólo uno sino dos: por empezar hace referencia a la figura de "butakera", que tan popular la hizo, y por el otro nos retrotrae al ingreso de Lana del Rey a Coachella. Sí: el universo de La Joaqui incluye a Lana del Rey, la reina del pop alternativo actual. Quizás este elemento suelto no es suficiente como para unirla con Lana pero debemos fijarnos en algunos detalles más: en sus visuales usó cerezas y moñitos vinculados a la estética "coquette", que toda amante de la cantante norteamericana entiende como propios.
El armado del show, los outfits de Joaqui también son dignos de un show pop. Y podríamos decir que, si es que si en algún momento llegara a existir el género RKT-pop argentino (como está el K-pop o muchas otras clases de pop) es porque ella lo está construyendo.
Con autenticidad y libertad, mezcla géneros y conecta con miles desde el corazón, La Joaqui cumplió ayer uno de sus mayores sueños: tocar en el Movistar Arena, ese venue elegido por los principales artistas mainstream tanto locales como internacionales. "Llego acá y lo hago con RKT", dijo al mic en un momento de la noche.
La noche comenzó con una entrada estelar: sobre una moto y al ritmo de “San Turrona”, desatando la euforia de todo el estadio. Desde ese instante, el ritmo fue imparable. Acompañada por una banda que elevó cada canción, recorrió sus mayores hits como “Traidora”, “Turreo Session”, “Lassie”, “Saveiro” y“Pa la guacha loca”, haciendo vibrar a miles de fanáticos que no pararon de cantar y bailar.
El show también tuvo sus sorpresas. En “Glock”, Cazzu apareció como invitada especial, desatando la locura en el estadio. Callejero Fino también se sumó en “Lati2”, y Ian Lucas puso a todos a saltar con “Tik Tok Remix”. La energía siguió al máximo con Doble P en “Terapia de choque”, y el cierre fue a pura emoción con himnos como “Tu patrona”, “Bandidas retiradas”, “Muñecas” y “Dos besitos”.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando, durante el show, un fanático le propuso casamiento a su novia en medio del público. La artista no dudó en detener el espectáculo y compartir el instante desde el escenario, llenando el estadio de aplausos y emoción.
El despliegue técnico fue imponente: un escenario con juego de luces de primer nivel, visuales sorprendentes y una pasarela de 17 metros que la intérprete recorrió brillando toda la noche. Hubo incluso un bloque electrónico que sumó una nueva energía a la fiesta.
Más allá de los hits y el despliegue, la cantante mostró su lado más auténtico, dejando un mensaje de fortaleza y resiliencia. En este nuevo capítulo de su carrera, transforma el dolor y la oscuridad en arte, empoderando a miles con su música.
El Movistar Arena fue testigo de una noche histórica, con miles de fanáticos ovacionando a una artista que sigue demostrando que no tiene techo. Una fiesta inolvidable donde el amor, la emoción y la música fueron protagonistas.
