Las claves
- Un estudio atribuye la intensidad de la ola de calor al cambio climático provocado por la actividad humana.
- Los investigadores sostienen que un episodio similar habría sido prácticamente imposible décadas atrás.
- El informe descarta que El Niño sea la causa principal de las temperaturas extremas registradas.
- Millones de personas enfrentan temperaturas récord y noches con calor persistente en distintos países europeos.
- El fenómeno provocó impactos sanitarios, interrupciones en servicios públicos y medidas de emergencia.
El cambio climático, en el centro de la explicación científica
Un estudio de atribución rápida elaborado por la red científica World Weather Attribution concluyó que la ola de calor que afecta a Europa desde el 18 de junio de 2026 habría sido "virtualmente imposible" hace apenas medio siglo.
Según la investigación, el calentamiento global provocado por la quema de combustibles fósiles es el principal responsable de la intensidad del episodio, que actualmente afecta a millones de personas en países como Francia, España, Italia y el Reino Unido.
Además, los investigadores sostienen que un fenómeno de estas características es hoy hasta 200 veces más probable que hace dos décadas.
Temperaturas récord en gran parte del continente
Durante los últimos días se registraron máximas superiores a los 40 °C en distintos países europeos, mientras que las temperaturas nocturnas se mantuvieron por encima de los 20 °C en numerosas regiones, dificultando el descenso del calor acumulado.
El informe señala que una ola de calor similar habría sido varios grados más fría si hubiera ocurrido durante la década de 1970 o incluso en 2003, otro año recordado por las altas temperaturas en Europa.
El estudio descartó a El Niño como factor determinante
Los especialistas analizaron datos observados y modelos meteorológicos para evaluar las causas del fenómeno.
Como resultado, concluyeron que El Niño no explica la magnitud del episodio registrado este año y sostuvieron que el cambio climático es el factor dominante detrás de las temperaturas extremas.
El autor principal del estudio, Theodore Keeping, afirmó: "El aumento de las temperaturas fue tan dramático que no habríamos esperado ver nunca este evento en el clima de 1976".
El estrés térmico aumenta el riesgo para la salud
La investigación también analizó el índice de temperatura de globo de bulbo húmedo (WBGT), utilizado para medir el impacto conjunto del calor y la humedad sobre el cuerpo humano.
Según el informe, casi la mitad de las principales ciudades europeas superó o está cerca de alcanzar niveles récord de estrés térmico, una condición que incrementa el riesgo de agotamiento por calor y golpes de calor.
"Se relaciona directamente con el estrés térmico sobre el cuerpo humano y nuestra capacidad de enfriarnos. Es una métrica muy útil para los impactos sanitarios que esperamos ver de esta ola de calor", explicó Keeping.
Consecuencias en Europa
Las altas temperaturas provocaron cientos de muertes, cierres de escuelas, interrupciones en los servicios ferroviarios y aéreos, cortes de energía y una fuerte presión sobre los sistemas sanitarios.
El informe recuerda que Europa es el continente que más rápido se está calentando y advierte que, sin una reducción sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero, estos episodios serán cada vez más frecuentes, intensos y prolongados.
La climatóloga Friederike Otto resumió la conclusión científica con una frase contundente: "Sí, es el cambio climático, sí somos nosotros, no es El Niño, sí tenemos las soluciones, no las estamos implementando lo suficientemente rápido".