Dolor en el espectáculo argentino: murió Antonio Grimau
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Dolor en el espectáculo argentino: murió Antonio Grimau

La noticia fue confirmada por la Asociación Argentina de Actores. Con más de seis décadas de carrera, el intérprete dejó una marca en el teatro, el cine y la televisión, recibió un Martín Fierro por encarnar al ídolo musical y continuó trabajando hasta este año.

El espectáculo argentino atraviesa una jornada de duelo por la muerte de Antonio Grimau, quien falleció este martes 20 de octubre a los 82 años. La Asociación Argentina de Actores confirmó la noticia mediante un mensaje en el que destacó su extensa trayectoria sobre los escenarios y las pantallas.

El intérprete permanecía internado en el Hospital Municipal de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer. Hasta el momento de los reportes difundidos, no se habían informado oficialmente las causas de su fallecimiento.

«Despedimos al actor Antonio Grimau. A través de su trabajo en los escenarios y las pantallas, construyó una sólida trayectoria que forma parte de la historia del espectáculo argentino. Abrazamos a sus seres queridos en este momento de dolor», expresó la entidad.

Con más de seis décadas de actividad, Grimau construyó una carrera que abarcó telenovelas, películas, obras teatrales y ficciones televisivas. Su interpretación de Sandro en una miniserie biográfica y su reciente trabajo junto a Betiana Blum forman parte de los capítulos más destacados de su recorrido artístico.

Antonio Grimau: una carrera que comenzó a los 16 años

Nacido el 10 de marzo de 1944 en Remedios de Escalada, partido bonaerense de Lanús, Grimau se acercó al mundo de la actuación durante su adolescencia.

A los 16 años se presentó a una convocatoria para integrar un elenco teatral en el teatro Charles Chaplin, ubicado en el barrio porteño de Almagro. Aquella experiencia marcó el comienzo de un camino profesional que lo llevó a convertirse en una figura reconocida del espectáculo nacional.

Durante sus primeros años de popularidad, se destacó como galán de telenovelas y compartió protagonismo con importantes figuras de la televisión argentina. Con el tiempo, amplió su registro y desarrolló personajes dramáticos tanto en la pantalla chica como en el teatro.

Entre las producciones que contribuyeron a consolidar su popularidad figuran Dos a quererse, Trampa para un soñador y Quiero gritar tu nombre. Su trabajo también llegó a audiencias hispanohablantes de Estados Unidos.

El papel de Sandro que le dio un Martín Fierro

Uno de los desafíos más recordados de su trayectoria llegó con Sandro de América, la miniserie biográfica estrenada en 2018 y dirigida por Adrián Caetano.

En la producción, Grimau interpretó al cantante Roberto Sánchez durante su etapa adulta. La composición le exigió abordar no solamente la figura pública del ídolo, sino también sus aspectos emocionales y personales.

Según relató el propio actor en declaraciones a la prensa, la propuesta lo sorprendió porque no consideraba que tuviera un parecido físico con el cantante. Tras conversar con el director, aceptó el desafío de construir una interpretación que transmitiera la profundidad del personaje.

El resultado recibió un importante reconocimiento: Grimau obtuvo el premio Martín Fierro a mejor actor protagonista de unitario o serie por su labor en la ficción.

La actuación quedó entre los trabajos más destacados de su etapa madura y mostró una faceta distinta de quien durante años estuvo asociado con los papeles de galán.

De La Mary a Padre Coraje: sus trabajos más recordados

La carrera de Grimau incluyó producciones de distintos géneros y formatos. En televisión participó en ficciones que marcaron diferentes épocas de la industria audiovisual argentina.

Entre sus trabajos más conocidos se encuentran:

  • Dos a quererse.

  • Trampa para un soñador.

  • Ricos y famosos.

  • Soy gitano.

  • Padre Coraje.

  • Sin código.

  • Mujeres asesinas.

  • Vidas robadas.

  • Valientes.

  • Herederos de una venganza.

  • Solamente vos.

  • Puerta 7.

En cine, debutó en 1974 con La Mary, la película protagonizada por Susana Giménez y Carlos Monzón. Después participó en títulos como Caballos salvajes, Angélica, El hombre de arena y Los insomnes, entre otras producciones.

Su recorrido también incluyó trabajos teatrales que le permitieron transitar desde los clásicos hasta las comedias de cartelera, en una carrera que se mantuvo activa durante décadas.

Los invertidos, el desafío que amplió su registro actoral

En 1990, Grimau protagonizó Los invertidos, de José González Castillo, bajo la dirección de Alberto Ure. La puesta, realizada en el Teatro San Martín junto a Cristina Banegas y Lorenzo Quinteros, representó un momento significativo en su evolución artística.

La obra le permitió alejarse de la imagen de galán televisivo y explorar un registro dramático de mayor complejidad.

A lo largo de su trayectoria teatral también interpretó a Claudio en Hamlet y participó en el musical Hello, Dolly!, dirigido por Arturo Puig.

En 2005 recibió el Premio Podestá a la Trayectoria Honorable, otorgado por la Asociación Argentina de Actores y el Senado de la Nación. Años después, la Fundación Romeo le entregó el premio Shakespeare por su aporte al teatro, el cine y las artes.

La última obra de Antonio Grimau: su encuentro artístico con Betiana Blum

Durante 2026, Grimau continuó trabajando sobre las tablas. Su última obra teatral fue El diario de Adán y Eva, una adaptación de los textos de Mark Twain que protagonizó junto a Betiana Blum, bajo la dirección de Juan Pablo Ragonese.

El espectáculo se estrenó en mayo en el Teatro Regina y también llegó a Rosario durante julio.

La propuesta exploraba el encuentro entre dos personajes diferentes mediante el humor, la ironía y las reflexiones sobre la convivencia, los vínculos, los géneros y el cuidado de los hijos.

En declaraciones televisivas, Grimau describió la obra como una «maravillosa historia de amor». También destacó el aporte de Twain a la construcción de los personajes: «Tiene todos los condimentos. Twain le dio el humor, la ironía necesaria que tienen estos personajes. Tienen una ingenuidad maravillosa porque es un descubrimiento permanente de ambos».

La pieza contaba con antecedentes destacados en la escena nacional. Durante la década de 1980, China Zorrilla y Carlos Perciavalle interpretaron una versión en el teatro Maipo. En los años 2000, Miguel Ángel Solá y Blanca Oteiza también llevaron la historia a escena.

El problema de salud que atravesó en 2021

En 2021, Grimau enfrentó un cuadro de salud delicado luego de contraer coronavirus y desarrollar una neumonía bilateral. La enfermedad requirió una internación de casi dos meses, asistencia respiratoria y una nueva hospitalización tras una recaída.

En aquel momento, el actor contó que había perdido 22 kilos y que necesitó tres meses de kinesiología para recuperar masa muscular. También relató que llegó a temer que no pudiera volver a caminar.

Pese a las dificultades que atravesó durante su recuperación, retomó su actividad artística y continuó participando en proyectos teatrales y audiovisuales.

En enero de 2026 estrenó la comedia dramática Vamo’ los pibes en el Multiteatro, junto a Osvaldo Laport, Raúl Lavié y Osvaldo Santoro, con dirección de Federico Palazzo.

Meses después, volvió a los escenarios con Betiana Blum en El diario de Adán y Eva, la obra con la que mantuvo su actividad teatral durante este año.