La edición 2026 del Festival de Cine de Berlín sumó un capítulo de alta tensión política que promete quedar en la historia del certamen. Lo que debía ser una noche de celebración en la gala de Cinema for Peace se transformó en algo mucho más importante: una declaracion contra el genocidio de Israel en Gaza. La cineasta tunecina Kaouther Ben Hania rechazó el premio otorgado a su película, La voz de Hind Rajab.
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El gesto de Ben Hania fue en respuesta directa a la postura de la organización y, fundamentalmente, al silencio de figuras clave de la industria, encabezadas por el icónico director alemán Wim Wenders.
La polémica se venía cocinando desde el inicio del evento. Wenders, una de las voces más respetadas del cine europeo, se ha mantenido firme en su negativa a expresarse sobre la situación en Gaza.
Bajo la premisa de separar el arte de la política, el director de Paris, Texas evitó tomar partido, posición que la dirección de la Berlinale respaldó bajo el estandarte de la "libertad de los cineastas para no pronunciarse políticamente". Sin embargo, para Ben Hania, ese silencio es una forma de complicidad.
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"No hay paz sin rendición de cuentas"
Al subir al escenario, la atmósfera cambió radicalmente. Ben Hania, cuyo film retrata la tragedia de Hind Rajab —la niña de seis años que murió en Gaza tras pedir auxilio por teléfono—, dejó el trofeo sobre el atril y se negó a llevárselo.
"No puedo hablar de paz mientras se ignora la masacre de inocentes. No puede haber un 'Cine por la Paz' si no hay una rendición de cuentas por lo que está pasando en Gaza", sentenció la directora ante un auditorio dividido entre aplausos y un silencio incómodo.
La organización del festival intentó bajarle el tono al conflicto, insistiendo en que la Berlinale es un espacio de diálogo y no un tribunal de justicia. No obstante, el cruce entre la urgencia de Ben Hania y la neutralidad de Wenders deja expuesta una grieta insalvable en la comunidad artística internacional:
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La postura oficial: Defensa de la neutralidad y el arte como puente de comunicación.
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La postura rebelde: Exigencia de un posicionamiento claro ante las denuncias de violaciones a los derechos humanos.