La ministra de Seguridad Patricia Bullrich no sólo tiene un extenso currículum en el que ha sabido acomodarse a los vientos de cambio políticos, posicionándose victoriosa en cargos diversos como legisladora y ministra, en espacios a los que defenestró y opositores entre sí.
En su prontuario, además, no sólo concretó grandes operativos represivos que dejaron saldos de manifestantes heridos y hospitalizados, vendedores ambultanes presos y trabajadores de prensa reprimidos sino que también digitó el crimen de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, a través de las fuerzas de seguridad que comandó entonces.
Pero la ministra también alcanzó otros títulos: presos, deportaciones, allanamientos y hasta drogas fake. En tan solo un año de gestión dentro del Gobierno de Javier Milei, Bullrich ha celebrado con potentes discursos la detención de personas y los enormes operativos de seguridad que resultaron en errores garrafales e incluso avasallamiento de derechos, de los cuales nunca se disculpó. Hicimos un listado con algunos de ellos:
- Pura espuma: la detención y deportación de la familia del narco ecuatoriano Fito Macías: la deportación de la familia de Macías de Argentina ordenada y celebrada con bombo y platillos por Bullrich, cuya detención se concretó en la provincia de Córdoba, fue uno de los primeros shows fallidos. Cuando la deportada familia de Macías llegó a Ecuador detenida, se encontraron con que la Justicia de aquel país decidió liberarlos porque no existió nunca ninguna causa -de las mencionadas por la funcionaria- contra ellos ni tampoco pedidos de detención.
- El odio a los mapuche y la detención y liberación inmediata del lonko Facundo Jones Huala: es sabido el desprecio de Bullrich a los mapuche. De hecho, recientemente montó un gran despliegue de decenas de policías y otras fuerzas de seguridad para llevar adelante un desalojo en la lof Pailako que nunca fue: las familias se habían ido durante la madrugada para evitar la violencia policial. Asimismo, hace algunos días, pese al discurso de siempre y el agite del odio contra Jones Huala -esta vez- sobre su detención por un presunto intento de robo, el Poder Judicial ordenó su inmediata liberación porque el robo jamás existió.
- ¿Quién no ha confundido cocaína con talco? Uno de los casos más vergonzosos fue el de la detención de un hombre a quien Bullrich calificó "delincuente" que transportaba "más de dos kilos de cocaína ocultos en envases de talco". Maximiliano Acosta, había sido detenido por Gendarmería en un peaje en Mendoza, encarcelado por prisión preventiva en la Unidad Penitenciaria Federal N.º 32 para luego ser alojado en el Penal Federal de Cacheuta. En total, pasó 21 días preso, tiempo durante el cual casi no comió ni bebió e incluso, en los últimos días, estuvo incomunicado de su familia. En el segundo peritaje del talco que había comprado al por mayor para venderlo y generarse unos ingresos, se confirmó que la supuesta cocaína incautada no era tal y que "el golpe al narcotráfico" que Bullrich aseguró asestar, fue en realidad un enorme acto de negligencia por el cual la funcionaria jamás se disculpó.
- Veganos y extremistas: Tras el atentado con carta bomba dirigido al presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, la ministra de Seguridad elaboró una hipótesis insólita según la cual el ataque podría haber sido ejecutado por "sectores anarquistas, extremistas veganos". Pero la investigación judicial dejó en off side a la funcionaria, cuando por orden del juez federal Daniel Rafecas se dispuso la detención Alberto Santiago Soria, un agente inmobiliario que no era ni vegano, ni anarquista.
- ¿Gasear a una niña? ¿Por qué no? En una protesta contra el veto presidencial que frenaba el aumento de los haberes jubilatorios, la Policía tiró gas pimienta a una niña. Bullrich difundió un video fake a través de quien fuera el jefe de la Policía Federal a los medios de comunicación, en el que buscó culpar a un manifestante de haber gaseado a la nena de 10 años. También negó que un policía haya cometido ese delito y luego, cuando quedó en evidencia que ese video no correspondía a la situación denunciada, culpó a la madre (en Infonews cubrimos esa protesta y pudimos registrar a la niña siendo atendida por trabajadores de salud, visiblemente afectada por el gas pimienta que le había arrojado un policía).
- Allanamientos ilegales durante la madrugada: En una madrugada de principios de octubre, un grupo de encapuchados con armas largas allanó la casa de la militante y exfuncionaria Fernanda Miño bajo el insólito pretexto de que su marido había robado una bicicleta (lo cual no era real).
- No sólo casos fake, los presos también pueden ser fake: Cuando inauguró una cárcel en Coronda, provincia de Santa Fe, el intendente local, Ricardo "Bachi" Ramírez, denunció que los internos que fueron presentados durante el evento no eran los locales, como había asegurado Bullrich, sino que provenían de Buenos Aires y fueron trasladados de regreso tras la ceremonia. Lo que se denomina una "puesta en escena".