Las claves
- Tía Maruca cerró su planta principal en San Juan.
- La fábrica estaba ubicada en Albardón.
- La medida afecta a decenas de trabajadores.
- La empresa enfrentaba caída del consumo interno.
- Costos en alza y falta de financiamiento aceleraron la decisión.
Cierre de planta tras casi tres décadas
La empresa Tía Maruca decidió cerrar su fábrica principal en la provincia de San Juan, ubicada en el departamento Albardón. La medida implica la paralización total de una unidad productiva central en su estructura industrial.
El establecimiento funcionaba desde hacía 28 años y formaba parte de la expansión que permitió a la marca posicionarse en el mercado nacional.
Factores económicos que influyeron en la decisión
La compañía atravesaba un contexto adverso marcado por la caída del consumo interno. A esto se sumaron aumentos en los costos de insumos clave como harina y azúcar, junto con dificultades para acceder a financiamiento en condiciones sostenibles.
Este conjunto de variables impactó de manera directa en la continuidad operativa de la planta a escala industrial.
De emprendimiento familiar a presencia nacional
Tía Maruca nació en 1998 como un proyecto familiar en San Juan y con el tiempo logró expandirse a todo el país. Sus productos alcanzaron presencia en supermercados y comercios de distintas regiones.
En 2017, la firma incorporó una nueva planta, etapa que representó crecimiento y ampliación de capacidad productiva.
Impacto en el empleo y la economía local
El cierre de la fábrica en Albardón repercute en trabajadores y familias vinculadas a la actividad. La planta representaba una fuente relevante de empleo en la zona y su inactividad incide en la dinámica económica local y en la cadena productiva asociada.
Situación actual de la empresa
Hasta el momento no trascendieron detalles oficiales sobre la continuidad de otras instalaciones de la compañía. El cese de actividad en su planta principal deja abierta la situación operativa general.