Estrenos

Joker y el irresistible camino del purgatorio al infierno

Se estrenó el film con Joaquin Phoenix que marca un quiebre en el cine surgido del universo comic. Una tragedia brillante sobre la desgracia y la locura.

Joker esá lejos de ser una película del subgénero del cine comiquero. También está lejos de cualquier comparación con films anteriores sobre el universo Batman y muchísimo menos sobre cualquier aproximación conocida hasta el momento en relación a superhéroes y villanos. ¿Qué es, entonces, Joker, el trabajo de Todd Philips con la mejor performance actoral de Joaquin Phoenix hasta la fecha?

Guasón, tal el título con el que se estrenó en Argentina, cuenta el derrotero trágico de un marginado que detona su perfil borderline y lo hace explotar en la cara de los suyos y de la sociedad que a su vez lo erigió como freak. El camino del antihéroe que transita la andante mueca triste que compone Phoenix es el que va del purgatorio al infierno. El Arthur Fleck con el que empatizamos sin dudar (al menos en un primer momento) es el hombre desgarbado que se viste de payaso para ganar unos pocos dólares en un trabajo malpago y también el que juega a ser comediante sin talento para luego transformarse en el punk desorbitado que canaliza su otredad social cargándose tres yuppies idiotas en un subte de madrugada, solo para empezar.

Joaquin Phoenix es la presencia excluyente no solo desde el título sino también del primer al último plano de un relato contado con pulso de hierro por la dupla narrativa que conformaron Philips y Scott Silver. Con cada gesto de su Fleck/Joker, con cada línea de diálogo, el hombre que supo componer a Johnny Cash (Walk the Line), al perverso Commodus (Gladiator) e incluso a una versión caricaturizada de si mismo (en el alucinado documental apócrifo I´m Still Here) nos dice que más allá del peso de su carrera, los laureles y la mitología, su trayectoria previa fue en realidad el camino para llegar a este, el personaje para el que parece haber nacido.

Porque por relato, elección de los elementos constitutivos del guión, por su foto, por su montaje, Joker es una pieza superior del cine mainstream contemporáneo, pero la interpretación de su actor principal es a su vez un listón tan alto en la historia de la composición de personajes salidos de la ficción comiquera, que se se produce una química en pantalla poco habitual, que lleva a que el relieve de lo actoral por momentos opaque a la narrativa. Y es que el elenco incluye también a un nombre que hace ya largo tiempo se despegó del promedio de los actores de Hollywood y aledáneos. Robert de Niro, aquí oponente circunstancial del antihéroe y también link excluyente con el molde del que salió la estructura del film.

¿Molde? Molde. Joker está enclavada en un espacio temporal identificable (por estética y puesta de arte) con fines de los años 70s y principios de los 80s, época en la que un joven Martin Scorsese dirigió dos de sus más icónicas obras: Taxi Driver y King of Comedy, ambas con De Niro.

Quizá la segunda película mencionada, aquella con Bob en el papel de un cómico sin gracia que toma de rehén a Jerry Lewis en pos de conseguir espacio en televisión, sea la referencia más obvia y directa. El derrotero de Fleck es similar al que transita el Rupert Pupkin de De Niro y la estructura del guión de Joker en ese marco parece deudora de lo escrito por Paul D. Zimmerman para el largometraje de Scorsese. Y Taxi Driver, no solo por su protagonista sino también por la psiquis en tránsito a la locura extrema que evidencia su personaje, también es parte del universo Joker de Todd Philips, que se permitió hacer que Phoenix a su vez imite al De Niro que simula un suicidio apuntando a la sien con sus dedos. 

Puede que estemos ante la versión definitiva del Guasón que amamos con furor retro de la mano de César Romero en la serie de los 60s, que vitoreamos en cine cuando lo encarnó Jack Nicholson y al que aprendimos a temer cuando Heath Ledger lo transformó en ícono punk. El paso que dio Joaquin Phoenix pone al personaje más allá de lo que ya conocemos y ahí es donde está el valor de una película que sin problemas se ubica entre lo más interesante y virulento que la industria del cine se animó a parir en estos años de corrección política y pruritos institucionalizados. Además, de paso, Joker le pone solidez narrativa y performances de lujo a un canon comiquero (si es que existe tal cosa) que en el último tiempo había cedido a la tontería más banal y fácil de digerir. Gracias por tanto cine.

EXCELENTE

Guasón (Joker) EE.UU. / Canadá, 2019. Dirección Todd Philips. Guión: Todd Phillips, Scott Silver. Montaje Jeff Groth. Fotografía Lawrence Sher. Música Hildur Guðnadóttir. Elenco Joaquin Phoenix, Robert de Niro, Zazie Beetz, Frances Conroy, Brett Cullen.

Joker - trailer

Noticias de “Cine”
Seguinos