El peor final para Woody Allen
El peor final para Woody Allen

En medio de efectos colaterales que no cesan tras el reflote de la denuncia por supuesto abuso en los años 90s de su hija adoptiva Dylan, Woody Allen se encuentra en estos días en un limbo contractual con Amazon que podría derivar en que su más reciente producción, A Rainy Day in New York, nunca se estrene.

El realizador, que tiene todo listo para comenzar con el rodaje de un próximo film, demandó a Amazon por 68 millones de dólares tras el presunto incumplimiento de contrato en el que habría incurrido la empresa por no haber estrenado el largometraje ni en cines ni a través de su plataforma Prime Video.

Según la firma, están "justificados" a rescindir su contrato debido a la avalancha de mala publicidad generada por la reaparición de la denuncia en medio del movimiento #MeToo de las actrices de Hollywood.

El gigante digital señala que la afirmación de Allen de que vivió una "atmósfera de caza de brujas" en vísperas de promover Wonder Wheel (su película anterior, con Kate Winslet, también producida por Amazon) solo ayudó a "sabotear los esfuerzos" por llevar a buen puerto la relación entre ambas partes.

La compañía de Allen presentó su demanda en Nueva York en febrero último luego de una relación de cinco años. En junio de 2018, Amazon intentó rescindir sus acuerdos con el director y eliminar los pagos mínimos garantizados por un total de entre 68 y 73 millones de dólares para múltiples producciones.

"Amazon ha tratado de romper su contrato haciendo referencia a una acusación sin fundamento de 25 años atrás contra el Sr. Allen, pero esa afirmación ya era bien conocida por Amazon (y el público) antes de que Amazon celebrara cuatro acuerdos separados con el Sr. Allen, y en cualquier caso, no proporciona una base para que Amazon rescinda el contrato", declararon los abogados del artista. 

En tanto, desde la compañía de contenidos aducen que los artículos de Mia Farrow, las entrevistas, la nota especial de The New Yorker sobre Harvey Weinstein, además de la reaparición de Dylan y algunos comentarios de Allen que parecían no hacerse cargo de la gravedad de la acusación, fueron argumentos más que sólidos para dejar de lado la relación comercial.

"A pesar del consenso inmediato sobre la importancia de reconocer y abordar este problema, Allen hizo una serie de comentarios públicos que sugirieron que no pudo captar la gravedad de los problemas o las implicaciones para su propia carrera", señala un documento presentado por Amazon y publicado por The Hollywood Reporter.

Meses atrás, cuando el torbellino en torno a la denuncia pública de Mia y Dylan volvía a ocupar espacio en los medios, el director de Manhattan dijo que estaba en el foco de "una caza de brujas del estilo de Salem" por el que "un hombre le hace un guiño a una mujer y en seguida tiene que salir a pedir disculpas".