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Bailar y crecer en el Colón

Todos los jueves de septiembre, en el Centro Cultural de la Cooperación (Avenida Corrientes 1543), se puede ver Un año de danza, un interesante documental de Cecilia Miljiker.

Cada año, alrededor de 200 chicos y chicas rinden el examen para ingresar a la Escuela de Danza del Teatro Colón. De ese número inicial solo quedarán unos 20, a quienes les espera un arduo año como alumnos de la prestigiosa institución. En Un año de danza, la realizadora Cecilia Miljiker hace foco, precisamente, en el primer año de cursada de esos chicos y chicas, en un recorrido que va desde el examen de ingreso hasta el baile final en el mismísimo escenario del máximo coliseo argentino.

Miljiker registra a estudiantes de entre 8 y 12 años en sus clases de francés, técnica, música y preparación física; su cámara nos muestra cómo interactúan con sus profesores, cómo van incorporando los conceptos básicos del ballet, el aprendizaje de distintas posiciones y los lazos de amistad que van tejiendo entre ellos a medida que avanza el año.

El documental también se nutre del testimonio de los protagonistas y sus padres, cuyas declaraciones no hacen más que respaldar lo evidenciado por las imágenes registradas en la escuela de danza, que, palabras más, palabras menos, podríamos resumir así: para triunfar en el mundo del ballet hay que estar dispuesto, desde muy chico, a hacer innumerables esfuerzos. Todo sea para cumplir el sueño (¿solo del aspirante?).

Uno de los mayores méritos del documental de Miljiker radica en su temática. La directora se adentra en un terreno prácticamente inexplorado en el cine argentino como lo es el ballet. Más allá de cierto consenso social sobre la rigurosidad imperante en la enseñanza de la danza clásica, es poco lo que sabemos de ese mundo puertas adentro. Por lo tanto, el aporte de Miljiker es muy valioso, porque a través de su cámara accedemos a un universo que desconocíamos o, en todo caso, nos era vedado. En este sentido, nadie puede poner en duda la originalidad de un documental como Un año de danza.

Pese a sus buenas intenciones, el film muestra algunas flaquezas, principalmente en el rubro técnico. En ciertos momentos del film, la cámara parece descontrolarse involuntariamente (moviéndose con brusquedad), evidenciando cierta inexperiencia en su manejo. En la misma dirección, hay un uso poco feliz del zoom, una herramienta que en plano de la narración destruye mucho más de lo que construye.

Por otra parte, el documental opta por ignorar la vida de los chicos fuera de la escuela de danza. Si bien reúne varios testimonios de los protagonistas y sus familiares en las casas, nunca los vemos transitar por esos espacios en su cotidianeidad. ¿Hay lugar para otra actividad que no sea la danza clásica? ¿El ballet se vuelve una bestia omnipresente?

Un año de danza es un film honesto sobre un mundo donde la disciplina, el rigor y el sacrificio parecen vivir hermanados. ¿O no es tan así?

BUENA

Un año de danza Argentina. 2018. 83’. Dirección: Cecilia Miljiker. Guión: Cecilia Miljiker. Montaje: Santiago Parysow.

Un año de danza

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