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Los dinosaurios que se niegan a desaparecer

Se estrenó una nueva secuela de la ya interminable saga de los seres prehistóricos que Hollywood reflota cuando necesita reasegurarse público en las salas de cine.

Pareciera que a Steven Spielberg le cuesta soltar al que fue uno de sus hijos cinematográficos más preciados y exitosos. A 25 años del estreno de la clásica Jurassic Park, el realizador sigue produciendo secuelas, que con la flamante Jurassic World: Fallen Kingdom suman ya cuatro.

El subrayado nombre del director de E.T. en los créditos ayuda a la venta de tickets pero genera a la vez no poco desconcierto ante la magnitud del bochorno que se presenta en pantalla.

El realizador español Juan Antonio García Bayona (J.A. Bayona en los créditos, el mismo de la elogiada El orfanato) no pudo hacer mucho con el mamotreto que se le encargó y, a lo largo de interminables 128 minutos, solo pudo dirigir algunas pocas escenas de diálogos y acción con humanos, entremezcladas con vistosos momentos a cargo de los dinosaurios que seguramente venderán millones de combos de fast food y blisters con figuras de colección.

El guión de esta segunda entrega de la marca JW es pestilente como el aliento del Tiranosaurus Rex, con highlights inconcebibles como los que aparecen en la última media hora (subhistorias mal resueltas, intrigas sacadas de la galera sin lógica interna alguna), que a su vez es un parche sin costura en medio de un trabajo de escritura que parece haber sufrido más de una contramarcha.

Sin embargo, lo más duro de aceptar es que un film de acción y aventuras, que corre con la ventaja de presentar personajes conocidos -y elaborados a partir de un trabajo digital sublime- y que además suma el regreso de uno de los actores originales de la saga, no haya aprovechado todos esos elementos para construir una trama que genere interés más allá de la duda en torno a cuál de los humanos será masticado primero por las criaturitas. En este contexto, el regreso de Jeff Goldblum a la trama es uno de los más desaprovechados de la historia de los regresos estelares.

Es innegable el trabajo visual puesto en juego para el largometraje, que en cines especializados hará las delicias de los fanáticos del 4D. ¿Pero se puede pedir menos que eso para sentirse satisfecho desde la platea, con lo que supone trasladarse hasta una sala de cine en plena era de los contenidos vía streaming? Para colmo, las morisquetas de Chris Pratt y las líneas de diálogo gastadas y rebosantes de clichés que salen de las bocas de casi todos los personajes son otras de las bombas neutrónicas que arrasan con el atractivo de la película. 

Solamente el final con promesa de desastre para una hipotética continuación ayuda a levantar el promedio de una cinta que se devoró a si misma y que amenaza con terminar de hundir lo que alguna vez, hace ya un cuarto de siglo, fue una gran (enorme) idea.

MALA

Jurassic World: Fallen Kingdom EE.UU. 2018. 128´ Dirección J.A. Bayona. Guión Derek Connolly, Colin Trevorrow. Montaje Bernat Vilaplana. Fotografía Oscar Faura. Música Michael Giacchino. Elenco Chris Pratt, Bryce Dallas Howard, Rafe Spall, Justice Smith, Daniella Pineda, James Cromwell, Toby Jones, Jeff Goldblum.

Jurassic World: Fallen Kingdom - trailer

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