"Soy creíble y digo la verdad", disparó Dylan Farrow, hija adoptiva de Woody Allen y Mia Farrow, quien ratificó ante las cámaras su acusación contra el realizador por abusos sexuales durante su infancia.

Dylan Farrow
Dylan Farrow

La joven había dado a conocer su verdad años atrás, aunque sus palabras fueron despreciadas por los medios alrededor del mundo, en gran parte por la continua negativa de Allen, quien además acusó (y sigue acusando) a su ex de haberle "lavado la cabeza" a su hija y de haberle hecho creer hechos que, según él, nunca ocurrieron.

Hoy, en medio del continuo avance del movimiento Time´s Up que busca poner un freno a los abusos y acosos en Hollywood, la voz de Dylan, hoy con 32 años, parece recobrar fuerza. 

Dylan Farrow

"¿Por qué no debería estar enojada? ¿Por qué no debería estar herida? ¿Por qué no debería sentir una especie de indignación por haber sido ignorada, apartada y por qué no me hayan creído en todos estos años?", señaló y agregó: "Todo lo que puedo hacer es contar mi verdad y esperar que alguien me crea en lugar de solo escucharme".

La acusación de Dylan Farrow apareció por primera vez en 1992, en el marco de la ruidosa separación de Allen y Farrow. Ella ganó en ese entonces a través de un juicio la custodia de los chicos. 

La pareja explotó cuando el director de Manhattan inició una relación con otra hija adoptiva de Farrow, Soon-Yi Previn, que por entonces tenía 19 años y con quien finalmente se casó un lustro después, en 1997.

En 2014, la joven envió una carta a The New York Times en la que contó cómo el realizador había abusado de ella, pero los hechos habían caducado legalmente.