El film se estrenó en la Villa 20, de Lugano, y marcó la llegada a la pantalla grande de un género que pese a su masividad y la forma transversal en que atraviesa a todas las clases sociales, sigue siendo marginal y border para los medios y la cultura oficial.

Pablo Lescano
Pablo Lescano



La película, producida por Grupo Octubre y Aleph Media, se monta en un pintoresquismo con toques psicodélicos para contar cómo un fanático de la cumbia villera, que vende CDs y DVDs truchos, es convocado para llevarf adelante un trabajo sobre el estilo musical de sus amores, nada menos que para un canal de la televisión española.

El film juega la ficha del documental ficcionado, con el riesgo que supone correrse de la comodidad del tesstimonio editado y algún clip acorde. La narracción entremezcla las situaciones actuadas con entrevistas a los protagonistas de una movida cada día más gigantesca.

Así es que aparecen en pantalla Pablo Lescano, el Pepo e integrantes de bandas como Pibes Chorros, Meta Guacha, Yerba Brava y Pala Ancha, entre otras.

La Villa 20 fue también escenario de muchas de las escenas, en las cuales participaron los propios habitantes del lugar.

El relato no profundiza en cuestiones sociales pero tampoco se corre del lugar de pertenencia de los ídolos del género y clava la ficción en la crisis terminal del año 2001, esa que comenzó un dominó imparable de multiplicación de barrios de emergencia en toda la Argentina. 

El realizador Cristian Jure (responsable del interesante documental La guerra por otros medios, sobre la batalla cultural de los pueblos indígenas) entrega un interesante fresco sobre una pasión contemporánea que va mucho más allá de los clichés del prejuicio y los parlantes de teléfono celular estallando en colectivos y trenes.

Así, entre política tan implícita como omnipresente, referencias a la salida de De la Rúa en helicóptero y referencias a cómo la intelligentzia de la música nacional corre a la cumbia a las cloacas del mainstream, aparece el buque insignia Lescano con una definición lisa, llana y urgente: "Estoy orgulloso de lo que soy", dice y le creemos. Alto cumbiero, él.

BUENA

Alta cumbia: una película de negros. Argentina, 2017. Guión y Dirección Cristian Jure. Documental.

Alta cumbia