En 1980 estrenaron Loulou, una interesante comedia melodramática de Maurice Pialat. Allí, dos jóvenes, Isabelle Huppert y Gerard Depardieu dejaron en claro que sus carreras no se iban a quedar en melodramas. Pero, además, demostraron una química ante cámara que fue en gran parte la causa del éxito del film.

37 años después de aquello, la química está intacta. El hoy físico gigantesco de Depardieu y la siempre menuda Huppert mantienen la conexión física y de miradas cómplices, como si nunca hubieran dejado de compartir encuadres.

Sin embargo, la coproducción estadounidense-francesa El valle del amor (Valley of Love) se plantea como un film que intenta ir más allá de la mera conexión física, aunque la intención no le alcanza para que el resultado general sea algo más que modesto, apenas rescatable por el reencuentro de sus protagonistas.

La historia nos cuenta que una ex pareja se reencuentra para darle su despedida final al hijo que tenían en común, quien se suicidó.. Fantasmas, recriminaciones, culpas, viejas diferencias y, claro, la borra del amor que fue, aparecen en el duelo que intentan construir en torno a ese hijo al que no veían desde hacía bastante tiempo.

Isabelle y Gerard, como si fueran dos a quererse por siempre, logran un ida y vuelta querible que sale adelante pese a un guión con problemas de bacheo. El mérito de la dupla está también en que parece haber trabajado sin dirección de actores, lo cual quizá haya sido, finalmente, la mejor decisión tomada por el director Guillaume Nicloux.

Entonces, con las cartas en la mesa y la falla expuesta ¿Aventurarse a la sala de cine a este empantanado valle del amor, o esperar a que el zapping caiga en algún momento en un canal que la exhiba? El cine, siempre el cine, incluso cuando la apuesta apenas vaya a alcanzar para salir a mano.

REGULAR

El valle del amor (Valley of Love). EE.UU/Francia, 2015. Guión y Dirección Guillaume Nicloux. Con Isabelle Huppert, Gerard Depardieu.

El valle del amor