El director italiano Bernardo Bertolucci no se pudo esconder y debió salir a los medios a referirse a la ya legendaria denuncia por abuso desonesto que pesa sobre él y sobre Marlon Brando por la escena de la violación del film Último tango en París, en la que la actriz Maria Scheneider habría sido penetrada sin su consentimiento.

Bertolucci había reconocido que en 2013 que en complicidad con Brando planificaron la famosa escena sin que Scheneider lo supiera.

Este lunes el cineasta volvió a hablar del tema luego de que el tema fuera reflotado en todo el mundo a través de las redes sociales y la prensa. A través de un comunicado, el realizador afirmó que la actriz francesa había leído el guión y estaba informada de la violencia que iba a sufrir. Sin embargo, admitió que Scheneider no estaba al tanto del uso de la manteca por parte de Brando.

"Quisiera por última vez aclarar la ridícula equivocación que sigue suscitando Último tango en París en diarios de todo el mundo", escribió Bertolucci, de 76 años.

Last Tango in Paris

"Algunos creen que ella no estaba informada de la violencia. Falso. María sabía todo porque había leído el guión, donde todo estaba descrito", precisó sobre la escena en la que el personaje de Brando viola de forma anal al personaje de Scheneider.

"Lo único nuevo con respecto al guión fue la idea de la manteca. Eso fue, según supe muchos años después, lo que ofendió a María. No la violencia que sufrió en la escena y que estaba prevista en el film", recalcó.

"He dicho, pero tal vez no he sido lo suficientemente claro, que decidí no informar a Maria del uso de la mantequilla para que tuvieran una reacción espontánea a ese uso impropio", sostuvo sin que quede aún demasiado claro si la actriz sabía que iba a ser penetrada o no.

"Consuela y a la vez aflige que haya gente aún tan 'naif' que cree que lo que ve en el cine ocurra en la realidad. No saben que en el cine el sexo es (casi) siempre una ficción y probablemente creen que cada vez que John Wayne dispara a su enemigo, cae muerto de verdad", concluyó.

"No quería que Maria fingiese la humillación, quería que la sintiera", había dicho Bertolucci en 2013, dos años después de que Scheneider muriera de cáncer.

Concretamente, Bertolucci declaró tres años atrás: "Estábamos desayunando con Marlon. Él estaba poniendo manteca en el pan. Hablábamos de cómo hacer esa escena. Nos miramos el uno al otro… y así apareció la escena con la manteca. Después de la película no nos volvimos a ver. Creo que me porté horriblemente con Maria porque no le conté lo que iba a pasar".

Sobre si se arrepentía de lo que elucubró, dijo: "No me arrepiento, pero me siento culpable. Hacer películas es también eso, conseguir cosas".