Netflix estrenó hace algunas semanas la segunda temporada de la exitosa Better Call Saul y las cosas parecen haberse puesto todavía más interesantes que en el ciclo de 2015.

Better Call Saul es la precuela de la venerada Breaking Bad, creada por Vince Gilligan y el escritor/productor Peter Gould, quienes también son co-showrunners. La serie es protagonizada por Bob Odenkirk como Jimmy McGill, Jonathan Banks como Mike Ehrmantraut, Michael McKean como Chuck McGill, Rhea Seahorn como Kim Wexler, Patrick Fabian como Howard Hamlin y Michael Mando como Nacho Varga.

En el final de la primera temporada encontramos a Jimmy rechazando una muy lucrativa propuesta de trabajo, prometiendo a Mike Ehrmantraut que sus días de hacer las cosas bien han terminado. En la segunda temporada de Better Call Saul siguen las vueltas y enredos del viaje de Jimmy para convertirse en el alter ego de Breaking Bad, y durante este camino sus altas y bajas se maximizarán.

Jimmy se vuelve más cercano a su confidente Kim Wexler, mientras que su relación con Chuck McGill, su afligido hermano, se vuelve cada vez más compleja. Mike se encuentra cada vez más próximo al bajo mundo criminal. Mientras que Jimmy crece (o decrece) hacia “ser un buen hombre”, él debe enfrentar las inminentes decisiones que presagian su futuro. Más historias del pasado están por revelarse, junto a nuevos personajes y referencias del universo de Breaking Bad.

Además, del estreno de la segunda temporada, Netflix ofrece la opción de la primera en ultra HD 4k.