Atravesar la época de balance en medio del cruce de espadas láser, naves espaciales y trucos Jedi no es fácil, sobre todo porque uno corre el riesgo de verse influido por la Fuerza y embuirse de un imperdonable halo de parcialidad Sith.

Más allá de los guiños y en el caso de quien suscribe, un clásico balance es la mejor manera de cerrar el 2015, año cinéfilo que en las salas comerciales recuperó los buenos títulos, incluso desde las propuestas industriales y masivas.

Del pochoclo intergaláctico de Star Wars y la posmodernidad existencial de Birdman hasta la aspereza de la rusa Leviatán,  este 2015 aportó ficción de la buena y sin cortes. Cable y streaming mediante.

Las 10 mejores películas de 2015

1#  Birdman, de Alejandro González Iñárritu

El mexicano González Iñárritu rescató a Michael Keaton del olvido con tanta justeza como lo hizo Tarantino con Travolta en Pulp Fiction. Birdman es una obra pretencionsa y bien alimentada de técnica fílmica. Un trabajo sobre la desesperación y, claro, las cenizas irredimibles del ave fénix que nunca renace. Además de un Keaton mejor que nunca.

2#  Star Wars Episodio VII: El despertar de la fuerza, de J.J. Abrams

La nueva entrega de la historia galáctica por excelencia llegó para mejorar lo hecho y plantar en los fans y espectadores en general que lo mejor (si es que puede hacerse todavía mejor) está por venir. Abrams, que ya logró algo similar con la remake de Star Trek, también le puso firma y sello a su mirada sobre la criatura parida por George Lucas. El gran milagro mainstream del año.

3#  Leviatán, de Andrey Zvyagintsev

La nueva mente brillante del cine ruso elaboró un film que roza eal drama político pasando por la tragedia familiar pero clavado en el thriller, aunque sin los códigos de Hollywood. Un par de secuencias perfectas hacen de Leviatán un documento sobre las ruinas de la sociedad rusa, con olor a mar y a muerte.

4#  Hombre irracional, de Woody Allen 

También fue el año en que volvió parte del mejor Woody Allen. Irrational Man es un trabajo agrio, en el que el dolor del protagonista se hace papel de un guión que remite a films recientes del hombre de Manhattan pero con los revolcones argumentales de su mejor época. En la cima, un Joaquin Phoenix que se hace el medido para explotar como en un subidón sin fin.

5#  Eva no duerme, de Pablo Agüero 

Deslumbró en el Festival de Mar del Plata y clavó una bandera de cine político con ideología fea, sucia y mala para la patria light. "Esa mujer, esa yegüa", retratada a partir de su muerte y lo que generó el derrotero de su cadáver. Un film para estudio y análisis de la historia argentina.

6#  Mommy, de Xavier Dolan

El nuevo enfant terrible del cine arte con retruque masivo, de Canadá para el mundo. El quinto y hasta el momento último film estrenado de treintañero Xavier Dolan es un tratado sobre la relación entre madres e hijos con una víctima palpable: la convivencia con el otro. Inmensidad y abismo en un opus clave.

7#  El clan, de Pablo Trapero

Trapero contó una historia que por esas cosas de la cultura de masas nunca había sido llevada al cine. El sistema de terror que entre sus amigos millonarios impusieron Arquímedes Puccio y su funcional familia de cómplices tuvo en este registro de la ficción argentina contemporánea uno de los puntos más altos de 2015. Enmarcados en un guión correcto y la dirección siempre ajustada del realizador, lo de Guillermo Francella y Peter Lanzani es, además, soberbio.

8#  Kryptonita, de Nicanor Loreti

La sorpresa argentina del año llegó desde la militancia independiente. Un film con más viñetas que fotogramas, más color que oscuridad y más humor que épica. Esa mezcla de intenciones y ese saludable pastiche posmoderno transforman a su Joker Capusotto, su Wonder Woman trans y su Linterna Verde tumbero en todo eso que queremos que el cine nacional se permita más seguido.

9#  Mes seances de lutte (Mis escenas de lucha), de Jacques Doillon

La relación violenta y terminal de una pareja que no termina de (des)encontrarse, contada desde las vísceras y una atinada certeza estético narrativa. Puede resultar aventurado elegirla como la película francesa del año, más allá de que sea la única de este balance. Pero si no es la más destacada, le pega cerca.

10#  Kaze Tachinu (Se levanta el viento), de Hayao Miyazaki

Según lo anunció el propio realizador japonés, se trata de su último largometraje, broche de oro de una filmografía para coleccionistas del cine de Oriente. A miles de kilómetros de Miyazaki, Charly García se definió hace pocos días como "un ser del aire". El creador de Totoro y Chihiro, en una eterna cumbre artística, comparte aquí aire con nuestro bigote bicolor, sumándole viento, alas y estética iluminada.